Hace un tiempo atrás, 2 años calculo, me dediqué a hacerle un favor al dueño de una importante empresa argentina. En las charlas que mantuvimos en aquel momento (Y luego) me habló de determinadas cosas, entre ellas, la importancia de tener muchos clientes chicos y no pocos grandes.
Desde ese momento, preferí siempre apuntar a lo masivo que a lo exclusivo, pensar en productos/servicios que lleguen a miles y no a cientos.
Creo, que generalmente, las empresas se vuelven sólidas construyendo una base grande de pequeños clientes, formando una piramide. En donde abajo estén muchos de ellos pero de poco poder adquisitivo y vayan disminuyendo hacia arriba la cantidad pero aumentando el poder adquisitivo.
La importancia de esto, es que ante un eventual problema, podemos perder clientes, pero no siempre perderemos todos. de 1000 clientes, si un 20% se va, todavía mantenemos 800 clientes. Pero si solo apuntasemos a los grandes, de 10 clientes, perder un 20 % podría llevar al no cumplimiento de nuestras obligaciones (Pagos de sueldo, estructura, etc.)
Hoy me encontré leyendo a alguien que decia que perdió dinero, que eso era lo más importante, y no haber perdido los clientes.
¿El cliente es más importante que el dinero?
En los servicios masivos, un cliente es más importante que el dinero que puede dejar como individuo ya que esta clase de servicio, funciona mucho con el “Boca a Boca”, con lo cual, un cliente contento es más dinero en nuestros bolsillos. Cuidarlo demuestra nuestro interés en el crecimiento y cuidado de nuestra empresa.
Por el contrario, un cliente enojado, significa la mala recomendación y consecuentemente una mancha en el historial de nuestra empresa.
Los medios de comunicación crecieron, hoy cualquiera puede saber lo que otro piensa de una empresa, con sólo ingresar en google el nombre de la misma.
Entonces, es posible que, potenciales “Nuevos clientes” se rehusen a comprar nuestro producto/servicio, debido a la mala atención/producto/servicio que le dimos a uno.
Como bien puede pasar al revés, “Nuevos clientes” afirman su deseo de comprar en nuestra empresa, debido a las buenas palabras de otro.
El cuidado del cliente, es fundamental. Tanto en la calidad de lo que le brindemos a nivel “producto” como la “humana”.
Luego, el cuidado del dinero, ya que sin él, no podríamos mantener nuestros costos.
Si bien, puede suceder que tengamos un 10% de clientes que realmente no se toman el atrevimiento de leer los terminos de uso, las guias y explicaciones que ponemos a disposición, nunca está de más darles un buen servicio humano para no sólo retenerlo, sino también, para hacer que éste nos recomiende con sus amigos, conocidos y desconocidos.
En otros términos, y para ir terminando, el concepto argentino de empresa que tienen todos, no es el que necesariamente me atrae. No considero que “Empresa pobre empresarios ricos” sea el camino correcto, si realmente se quiere triunfar. Es por eso que en órden, el crecimiento se basa en los clientes, el dinero en la inversión para mantenerlos contentos y luego el dinero en nuestros bolsillos.
Por supuesto, esta es mi opinión personal.